Estábamos los dos mirando el mar cuando la tarde moría, como moría lo nuestro, juro que no lo sabía. Mire para mi derecha, vi que desaparecías; grité con todas mis fuerzas y note que no me oías. Me quedé toda la noche en la arena, intenté que algo valiera la pena; No puedo conseguir, cambiar ni corregir lo que me corre en las venas.
Corazón hoy no dejes de latir; te alejaste un día, ahora decidiste venir.
Ha pasado más de un año y vos no estas ¿Por qué habría de creerte? Hubiera dado la vida y mucho más por solo volver a verte.