martes, 14 de junio de 2011

Me voy a morir, como todos. Pero antes quiero escribir mi manifiesto pro-suicidio. Porque a algunas personas a veces se nos ocurre pensar diferente. Y ahí vienen todos los estúpidos personajes-cubo (léase: con cabezas cuadradas) tratando de encarcelarlo a uno o de meterlo en una clínica psiquiátrica. ¿Por pensar diferente? Me hubiera gustado ser una ignorante, un personaje-cubo, o un mono, que es prácticamente lo mismo. Incluso los monos a veces logran ser más hábiles que las personas. No deja de sorprenderme que la gente use un porcentaje tan bajo de su cerebro. Y si alguien viene con una idea nueva, ¿por qué no se lo escucha? ¡Ah! ¡Porque no! ¡Porque hay que tildarlo de loco en seguida! Por favor, nadie que revolucione, nadie que traiga ideas nuevas, por favor, nadie que complique esta estúpida tranquilidad artificial. Este pensamiento tan chato que tiene la gente, que por favor se quede así. Porque es más fácil controlar a los seres no-pensantes que a personas que piensan. Eso se sabe desde el tiempo de ñaupa. Y yo, que pienso, que tengo ideas nuevas o “revolucionarias” (que estúpido), soy tildada de loca. Y la gente da ejemplos estúpidos, idiotas y yo me guardo mi discurso en el bolsillo, porque nadie es merecedor de escuchar mi discurso. Nadie tiene el intelecto necesario, ni la capacidad de adaptación necesaria para escucharlo. Menos para comprenderlo. Dios mío. Por eso quiero dejar esto escrito, porque pienso que en el futuro las especies van a evolucionar y van a tomar mis conceptos como normales. Porque ahora es una cosa horrible, pero espero que la ideología pro-suicidio crezca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario