Uno nunca está totalmente solo. Yo, por lo menos, siempre tengo una fiel compañía. Conmigo en buenos y malos momentos; en aquellos de alegría, tristeza, rabia, caídas, triunfos, viajes, esperas, llantos, esas interminables duchas y divertidas noches de borrachera con amigos.. Es la música.
Pocas veces se aprecia lo presente que se hace en nuestras vidas. Hay canciones que marcan y nos hacen recordar preciosas u horribles ocasiones, hay canciones que ayudan a afrontar feas etapas de una mejor manera y otras que nos invitan a abrir la mente, pensar y reflexionar... Escucho música desde la panza de mi mamá, y tuve alguna para cada etapa; pero siempre hubo algún ritmo ahí presente. y ninguno es mejor que otro, solo son distintos porque cada uno sirve para un momento distinto. Y con esto me despido, escuchando de fondo la voz de Carla Bruni repitiendo "On me dit que nos vies ne valent pas grand chose, elles passent en un instant comme fanent les roses."
No hay comentarios:
Publicar un comentario